Síndromes viajeros



Síndrome de París
El síndrome de París es una condición casi exclusiva de los turistas japoneses. Este síndrome se caracteriza por una depresión de estos turistas mientras están en esta famosa ciudad.
De los millones de turistas japoneses que visitan la ciudad cada año, alrededor de una docena padece este trastorno y tienen que volver a su país natal.



La condición es básicamente una forma severa de “shock cultural”. Los educados turistas japoneses que llegan a la ciudad son incapaces de separar la visión idílica de la ciudad, en vídeos como Amelie, de la realidad de una moderna y bulliciosa metrópolis.

Los turistas japoneses que se topan con la realidad se vuelven incapaces de discutir y se ven forzados a reprimir su propia ira lo que desemboca finalmente en una depresión.

La embajada japonesa tiene una línea telefónica disponible las 24 horas para los turistas que padezcan de este severo shock cultural y pueden aportar tratamiento hospitalario de emergencia si es necesario.
  • Síndrome de Stendhal
El síndrome de Stendhal es un trastorno psicosomático que provoca taquicardia (aceleración del ritmo cardiaco), mareos, confusión e incluso alucinaciones en algunas personas que contemplan arte, normalmente cuando este arte es particularmente bello o hay una gran cantidad de obras de arte en un mismo lugar. El término puede ser también utilizado para describir una reacción similar en otras circunstancias, como por ejemplo cuando se contempla una inmensa belleza en la naturaleza.

Se le dió el nombre a este síndrome después de que el famoso autor francés el siglo XIX Stendhal describiera su experencia con este fenómeno durante su visita en 1817 de Florencia, en su libro “Nápoles y Florencia: Un viaje desde Milán hasta Reggio.
  • Síndrome de Jerusalem
El síndrome de Jerusalem se caracteriza por un conjunto de reacciones mentales que giran en torno a la presencia de ideas religiosas obsesivas, ilusiones u otras experiencias psicóticas que se desencadenan o son favorecidas por la visita a la ciudad de Jerusalem. No es endémico de una única religión o lugar, pero ha afectado a judios y cristianos de muchos ámbitos diferentes.

El trastorno aparece mientras se está en Jerusalem y causa ilusiones psicóticas que tienden a desaparecer después de unas pocas semanas. De todas las personas que han sufrido esta psicosis espontánea, todos tenían una historia de trastornos mentales previos o parecían no estar “bien” antes de llegar a la ciudad.